Sobrevivir al trabajo
Todos somos distintos. Pero... ¿Por qué será que a medida que compartimos más tiempo con alguien empezamos a compartir otras cosas? Y no es que tengamos más o menos personalidad, sino que hay "algo" biológico que nos aglutina; algo que viene de nuestros antepasados y que servía para sobrevivir como sociedad. Y claro, si los seres humanos no compartían, no iban a poder sobrevivir a las fieras que andaban rondando y cazando por ahí nomás.
Es cierto: hoy no es lo mismo, no hay más "bichos" dando vueltas, ni nuestra supervivencia depende enteramente de nuestro grupo de pertenencia pero hay características que siguen vigentes. Pensemos en el miedo irracional a una araña (por decir algo)... son rasgos de nuestra historia que hicieron a nuestra supervivencia como especie: cuidarse uno y cuidar al que tenemos al lado porque somos más fuertes en grupo.
Si estamos juntos tenemos mayores chances para sobrevivir. Solos no podemos, eso seguro.
Y así, como vestigio de nuestra historia, comenzamos a compartir más que momentos con nuestros pares. Esto no lo lean los hombres pero el ejemplo más famoso de esto es un estudio de Martha McClintock quien en 1971 publicó un trabajo en Nature que contaba que las mujeres que compartían dormitorios en la Universidad empezaban a notar que sus ciclos menstruales se sincronizaban.
Así, en nuestro trabajo pasa lo mismo: nos sincronizamos con aquellos que tenemos cerca; con quienes compartimos buenos momentos; con quienes nos llevamos bien.
"Yo pienso mal cuando vos no pensás mal y cuando vos pensás mal, entonces yo pienso bien"
What? Ok, vamos a estudiar la frase de a poco porque yo tampoco la entendí de entrada...
---->Feli piensa mal un 90% de las veces (esto me hace quedar muy mal!), ergo, Laura piensa mal el 10% restante. En ese caso existe la posibilidad de que de 9 veces que Feli piensa mal ambas coincidan en una o que justo esa única vez en la que Feli no piensa mal, entonces Laura lo haga... <----
Pero lo cierto es que más allá de porcentajes; de idas y vueltas: Lau y Feli juntas completan un 100% de "mal pensamiento". O sea, se complementan; lo que una hace la otra no y viceversa, lo cual puede ser muy útil para la supervivencia de ambas en un ambiente difícil como el laboral. Las dos se cuidan.
Por otra parte, si vamos a lo que es "buen pensamiento" o "trabajo" ambas tienen cubierto el 100%. Si señores, ambas son muy buenas en lo que hacen (y esto no es porque una de ellas es la que escribe esta entrada :P ). En este caso, ambas se potencian, o sea, ambas logran un 200% o un 100% a la segunda potencia.
¿No viste el "grossas" escrito en rojo de costado? Es por esto! Porque es importante trabajar pero también es importante crear un grupo de pertenencia para poder sobrevivir y, eventualmente, vivir en un ambiente complejo como el laboral.
No importa la empresa, en todos lados es igual: cosas que nos gustan, cosas que no; gente que nos gusta y gente que no... pero si sabemos construir un grupo de pertenencia con el que nos sintamos a gusto, compartamos momentos, riamos y trabajemos, entonces lograremos vivir y disfrutar el trabajo y el hecho de venir a trabajar.
El concepto es fácil pero pocos lo tienen en cuenta y lo valoran: juntate con la gente que te hace bien y valorala; y deciles que los valorás! Hacer sentir bien al otro nunca está de más.
Escrito, pensado, considerado, hablado, bailado, recitado por
Valentín Fernández Alsina, Laura Parellada y Felicitas Terreno ---- :)



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